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Huerto y compostaje comunitario

Febrero semana 4

Hace unos 5 años a uno de mis sobrinos le dejaron de tarea hacer una composta, su mamá muy molesta diciendo esas eran tareas para los papás. ¿Qué no la escuela y la casa son un apoyo mutuo?

Puede que hacer la composta en la escuela hubiera sido mucho más acertado, porque los niños hubieran estado realmente envueltos en el proceso y no solo llevar una cubeta llena de tierra y cascarás de fruta.

Hay una frase célebre que nos enseña el poder de nuestras manos, dice: “cállate y haz algo”

¿Te imaginas que cada escuela tuviera una composta en donde todos los niños llevaran sus desechos?

En vez que cada casa tuviera una composta con centenas de botes plásticos y por supuesto ayudaría a evitar esas compostas fallidas. Que encima luego despotricamos terror contra la maestra, la composta, la ecología y los niños…  eso aprenden.

Beneficios de enseñar de manera práctica

  • Ciencias Naturales
  • Medio Ambiente y la Sociedad
  • Reciclaje
  • Valores y empatía por la naturaleza
  • Formulación y solución de problemas
  • Ciclo de vida
  • Creatividad
  • Alimentación
  • Trabajo en equipo
  • Sustentabilidad
  • Concentración

Hacer composta y huertos nos  permite estar en contacto con la naturaleza sin importar vivir en la ciudad.

Huerto-y-compostaje-comunitario

Nosotros llevamos casi un año haciendo composta en huertos comunitarios, aparte de lo que hemos aprendido, la satisfacción de no tener que usar un bote de basura es brutal.

Por nuestras grandes cantidades de desechos orgánicos necesitamos un cubo grande para la composta y no tenemos el espacio. Además que si hiciéramos composta en casa después tendríamos que llevar esa tierra a algún lado. Mejor que desde un principio este en donde se va a utilizar.

Esa composta sirve para abonar el huerto en donde se plantan y cosechan verduras para el consumo de los colaboradores del mismo.

El huerto es una consecuencia de la composta, ya que queremos seguir con ese ciclo natural y más si tenemos la materia prima.

Se puede hacer en escuelas o en jardines públicos en comunidad con los vecinos, donde permitan hacer un perímetro con mallas de alambre y madera. Se pueden poner postes para colocar telas formando un invernadero, dependiendo del lugar y temporada.

Recordar que al limpiar el terreno eso mismo sirve de materia para la composta.

Al sembrar hay que contemplar las plantas aromáticas y flores que mantienen alejados a los bichos, como la menta, albahaca, lavanda, tomillo.

Dependiendo del lugar, la estación del año y tipo de clima es lo que se va a sembrar.

Aquí el calendario de la SAGARPA con sus fechas de siembra, que sirven como guía para los huertos urbanos.

La cosecha es lo más satisfactorio, nunca mejor dicho cosechando el fruto del trabajo y tiempo invertido. Al hacerlo con semillas orgánicas se pueden guardar y utilizar en el futuro para volver a sembrar.

Y para finalizar, volvemos a empezar con el abono que se ha producido en la composta.

Todo este proceso enseña a niños y adultos que trabajar el campo no es denigrante sino al contrario, fascinante y al producir nuestra propia comida podemos ser “menos dependientes” del dinero.

Es necesario estar abiertos a conocer el sistema de compostaje, para saber que se puede echar y que podría dañarla, así como el proceso de mantenimiento.

Hacerlo en comunidad nos permite socializar y ¡atención! no evadir sino compartir responsabilidades, podemos desarrollarnos en los que se nos da mejor o aprender algo nuevo.Por donde se mire salimos ganando 

¿Y tú ya tienes tu equipo de composta y huerto?

¡Únete al cambio!

Economía Circular Comunicación y Asesoría